En una gran noche de Quito, los hinchas albos e hinchas del fútbol pudieron disfrutar de un partido memorable entre LIGA y el Phoenix Rising de Estados Unidos.

En la previa pudimos disfrutar un entretenido encuentro entre las glorias del fútbol de LIGA y las de El Nacional; la historia, el buen humor, el compañerismo, las risas y sobre todo la magia intacta, se tomaron el césped del Estadio Rodrigo Paz para entretener a los hinchas que llegaban de a poco para el plato fuerte de la noche. El marcador final fue de 2 a 0 para el cuadro criollo.

Con una ceremonia protocolar digna de un evento como el de ayer, los equipos saltaron a la cancha cobijados por las banderas de los países a los que representaban, entre los 22 jugadores sobresalía una figura, el marfileño Didier Drogba; y después de escuchar los himnos el partido arrancó.

Al poco tiempo de arrancar el partido, a penas a los 2 minutos, los albos se ponían en ventaja con gol de Gaston Rodríguez tras un gran centro de Aníbal Chalá. El gol motivo a los albos que dominaron el balón y las acciones durante gran parte del primer tiempo; mientras tanto en el otro lado podíamos ver a Didier Drogba intentando hacer jugar a su equipo, haciendo frente a una férrea defensa lideradas por el debutante argentino Hernán Pellerano y Horacio Salaberry que aguarda aún su nacionalización; el crack marfileño se lució un par de veces mostrando destellos dignos de un referente del fútbol como él.

Para el segundo tiempo ingresaría Hernán Barcos, el Pirata se había mostrado ansioso por medirse y compartir minutos con Drogba en el campo de juego y mostrar lo suyo, y lo haría con un gran pivote para Juan Luis Anangonó que recibió sólo para poner la segunda para los universitarios.

Con la ventaja de 2×0, el profesor Pablo Repetto dio paso al ingreso de varios juveniles como Erik Viveros, Thiago Serpa, Gregory Anangonó, Kevin Minda, Renny Folleco, William Ocles, quienes buscaban la oportunidad de jugar en CasaBlanca con un marco de público como el de ayer.

Sin embargo la inclusión de los juveniles dio espacios al rival, que empataría el partido; primero con un soberbio tiro libre de la estrella de la noche, Didier Drogba, que se desviaría en Hernán Barcos; y el segundo por medio de un cabezaso a boca jarro en un córner.

Ambos equipos habían acordado definir el partido en penales en caso de un empate, algo que la multitud aprobó con aplausos cuando fue anunciado por la voz del estadio.

En los penales, el joven portero albo, Erik Viveros, se erigiría como la gran figura al atajar 2 penales ayudando así a la victoria alba por 3 a 2 en penales.

Al final, y como no podía ser de otra manera, el gran capitán del equipo visitante, Didier Drogba, agradeció al público, se tomó varias fotos con los asistentes e invitaría a los guerreros albos para tomarse una foto llena de unidad y compañerismo en el camerino de su equipo.